7 ventajas para las Asistentes Virtuales en tiempos de COVID-19

En tiempos de turbulencia económica e incertidumbre por el futuro de muchos negocios, a la Asistencia Virtual se le presenta una gran oportunidad que no deberíamos desaprovechar: llegar a más empresas y a más emprendedores que necesiten soporte calificado y entrenado para operar en forma remota.

Aquellas que antes de ser Asistentes Virtuales alguna vez fuimos Asistentes (en todos sus escalafones: ejecutivas, de directorio, de gerencia, administrativas, senior, junior, etc. etc.) sentadas en escritorios cerca de nuestros jefes en grandes o pequeñas empresas, podría decirse que fuimos visionarias: cambiamos presencia por virtualidad sin imaginar que alguna vez, por causa de una “pandemia” cientos de miles se verían forzados a trabajar a distancia de un día para otro.  Haber hecho ese cambio hace tiempo atrás (en mi caso, hace un poco más de 10 años) nos ha dado una gran ventaja: nuestros emprendimientos ya tienen un largo camino recorrido y como pocos, no se han visto alterados por esta virtualidad “a la fuerza” que llegó para cambiar radicalmente a muchos otros emprendimientos y negocios.

Enumero debajo 7 ventajas de nuestra profesión: 

  1. Las Asistentes Virtuales no tenemos límites geográficos para brindar nuestros servicios. Nuestros clientes pueden operar en cualquier lugar del mundo, en diferentes husos horarios y en cualquier moneda. 
  2. El trabajo “remoto” no es una novedad para nosotras. Es nuestra forma de trabajar y estamos acostumbradas a hacerlo. MB Asistencia Virtual nació en 2009!
  3. Las Asistentes Virtuales contamos con nuestro propio lugar de trabajo, con nuestros propios elementos y dispositivos electrónicos. Nuestros lugares de trabajo son seguros y no necesitamos trasladarnos en momentos de restricciones de desplazamiento.
  4. Por nuestra formación y experiencia -antes como secretarias en relación de dependencia, y luego como Asistentes Virtuales certificadas- tenemos flexibilidad y capacidad de adaptación para llevar a cabo variadas tareas para diferentes clientes. A pesar de que solemos atender un nicho de mercado específico, nuestros servicios se adaptan a diversas industrias. Por lo tanto si una industria o un cliente sufre el impacto de la pandemia en mayor medida, habrá otros clientes que probablemente lo sufran menos, o que incluso encuentren oportunidades para reinventarse y hacer que sus negocios sean más rentables aún. 
  5. Las Asistentes Virtuales sabemos colaborar en forma remota con individuos y con equipos y disponemos de los recursos y herramientas tecnológicas para beneficio y provecho de nuestros clientes.
  6. Como dueñas de nuestro propio negocio, las Asistentes Virtuales tenemos control de nuestro presente y podemos planificar nuestro futuro por lo tanto tenemos poder de “acción” a diferencia de las personas que trabajan en relación de dependencia a quienes sólo les queda la “reacción” frente a las decisiones que tomen sus empleadores y que tendrán impacto directo en su futuro. 
  7. Las Asistentes Virtuales somos ágiles y creativas para resolver situaciones y aportar soluciones.

Es un buen momento para que nuestra actividad llegue a más empresas, emprendimientos, y profesiones que requieran de ayuda profesional para desarrollar sus negocios.

La regla de las 10.000 horas

En «Outliers, The Story of Success», Malcolm Gladwell, periodista y escritor canadiense, desarrolla un conjunto de teorías acerca de las razones del éxito.

Una de esas teorías es «la regla de las 10.000 horas». Según Gladwell, 10.000 horas de práctica es lo que una persona con talento necesita para lograr el nivel de excelencia, ya sea para tocar un instrumento musical, para hacer un deporte o para destacarse en cualquier disciplina. Más aún, para Gladwell, la práctica no se hace cuando eres bueno en algo, sino que es lo que te hace ser bueno en algo. Algunos de los «outliers» (destacados, los fuera de serie) que menciona como ejemplo son los Beatles y Mozart (música), Bobby Fischer (ajedrez), y Bill Joy, Bill Gates, Steve Jobs entre otros íconos de Sillicon Valley.

Además de talento y práctica, Gladwell destaca que las oportunidades juegan un papel fundamental en el camino hacia el éxito.

Esta teoría ha sido refutada por quienes sostienen que el número mágico de «10.000» es arbitrario, y que esas horas de práctica sólo garantizan estar en un nivel promedio en relación a otros.  Además, la práctica como repetición una y otra vez de los mismo, no es sinónimo de progreso. En cambio, la práctica planificada y con un propósito exige ser honestos con nosotros mismos acerca de qué aspectos queremos mejorar para lograr nuestros objetivos, a pesar de que ello implique desafíos e incomodidades.

¿Es posible aplicar la regla de las 10.000 horas a cualquier disciplina?

¿Podemos cualquiera de nosotros destacarnos (ser un «outlier») en lo que hacemos sumando a nuestros talentos innatos capacitación, práctica, y perseverancia, esforzándonos para traspasar los límites de nuestra zona de confort?

¿Estamos atentos a las oportunidades? ¿Las buscamos?